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jueves, 20 de agosto de 2020

- El encinar de Mambré

Mambré (o Mamre) nombre completo en hebreo es Elonei Mamre ("Robles de Mamre"), es un antiguo santuario, originalmente centrado en torno a un árbol sagrado, que pertenecía al reino de Canaán. Según una interpretación de la narración bíblica, Ramat el-Khalil es el Mamre donde Abraham plantó las tiendas de su campamento, construyó un altar y recibió las noticias divinas, sobre el embarazo de Sara, en forma de tres ángeles.
Mamre se encuentra aproximadamente a medio camino entre Halhul y la Hebrón histórica, a unos 4 kilómetros al norte de esta última.
En yacimiento de Ramat el-Khalil se han encontrado fragmentos de vasijas de la Edad del Bronce que podrían indicar que este lugar de culto se encontraba ya en uso en torno a los años 2.600 y 2.000 aC.
Herodes el Grande mandó construir el muro de dos metros de grosor que rodea una zona de 60 metros de ancho y 83 metros de largo, posiblemente por su carácter de lugar de veneración. El recinto contenía un antiguo pozo de más de 5 metros de diámetro al que se conocía como el Pozo de Abraham.
Constantino (325 dC) hizo construir una basílica dedicada a San Jorge y el recinto se consagró y se techó, siendo todavía visibles los cimientos de aquella estructura. En 1957 se llevó a cabo un plan de reconstrucción del yacimiento que partió de las excavaciones realizadas por Mader en 1928. Gracias a ello se descubrió la basílica constantiniana junto a la muralla oriental del recinto de Haram Ramet el-Khalil, así como un pozo, un altar y un árbol en la parte oriental, no techada del recinto.
Una imagen de la basílica de Constantino con la columnata de su atrio aparece en el Mapa de Madaba del siglo VI, acompañado de una inscripción en griego parcialmente preservada: "arbol, también el Terebinto. El Roble de Mambre”.
En Génesis 13,18 aparece Abraham instalándose en "los grandes árboles de Mamre". La tradición hebrea original parece referirse, a juzgar por una variación textual a un solo roble grande, Mamre podría haber sido un amorreo, un cacique tribal en cuyo nombre se nombró a una arboleda.
El Génesis lo relaciona con Hebrón o con algún lugar cercano a la ciudad.​ En otra parte del Génesis se identifica a Mamre con la propia Hebrón.​ Existe una tradición cristiana que data de los primeros peregrinos del siglo IV d.C. que relaciona a la Mamre del Antiguo Testamento con las ruinas no amuralladas de lo que los registros de la tradición árabe llaman Rāmet el-Ḥalīl (la Colina del Amigo).

Otra parte de la Biblia se refiere al lugar como "los terebintos de Mamre el amorreo",   donde Mamre sería el nombre de uno de los tres líderes amorritas que unieron sus fuerzas con las de Abraham para perseguir a Quedorlaomer y salvar a Lot (Gen. 14,13-24). Los judíos todavía lo consideran el roble de Mamre.
Los tres visitantes
Génesis 18.  El SEÑOR se le apareció a Abraham al lado de los robles de Mamré mientras estaba sentado en la entrada de su carpa a la hora más calurosa del día. Levantó los ojos y vio a tres hombres de pie frente a él. Cuando los vio, corrió desde la entrada de su carpa para encontrarse con ellos, se postró rostro en tierra y dijo: —Señor, si he merecido su aprobación, por favor quédese conmigo. Yo soy su siervo. Permítanme traerles un poco de agua. Luego laven sus pies y descansen bajo un árbol. Traeré un poco de pan para que repongan sus fuerzas. Después podrán continuar su camino. Permítanme hacer esto ya que han venido hasta aquí, donde está su siervo.
Entonces ellos dijeron: — Haz lo que has dicho. Inmediatamente Abraham corrió a su carpa, donde estaba Sara, y le dijo: —Rápido, saca tres medidas de harina fina, amásala y prepara pan.
Luego Abraham corrió hacia el rebaño y tomó un cordero bueno y tierno, y se lo dio a su siervo quien se fue rápidamente a prepararlo.  Después tomó unas cuajadas, leche y el cordero que había preparado y los colocó ante ellos. Abraham se quedó de pie al lado de ellos mientras comían debajo del árbol, listo para atenderlos.
 Entonces ellos le dijeron: — ¿Dónde está tu esposa Sara? Y él les respondió: —Ahí en la carpa.
 Uno de ellos dijo: —Te aseguro que regresaré el próximo año por este mismo tiempo y tu esposa Sara tendrá un hijo. Sara estaba escuchando la conversación a la entrada de la carpa que estaba detrás de él. Tanto Abraham como Sara ya eran muy viejos, y a Sara ya no le venía el período menstrual.  Así que se rió silenciosamente y dijo: «Estando yo tan vieja y acabada, y siendo mi esposo un anciano, ¿aún sentiré placer sexual?» 
Luego el SEÑOR le preguntó a Abraham: —¿Por qué Sara se rió y dijo: “Será posible que yo tenga un hijo siendo tan vieja”? ¿Acaso existe algo imposible para el SEÑOR? Regresaré por este mismo tiempo, en la primavera del próximo año, y Sara tendrá un hijo.  Pero Sara se asustó y lo negó diciendo: —Yo no me reí. Y el Señor le dijo: —Sí, tú te reíste.
Luego los tres hombres se fueron de allí, miraron hacia Sodoma y se fueron en esa dirección. Abraham los acompañó para despedirlos.”
Comentario al texto de Genesis 18:
Según la tradición, Abraham se estaba recuperando de la operación de circuncisión, cuando tuvo una visita especial: (Génesis 18:1-3) Y el SEÑOR se le apareció en el encinar de Mamre, mientras él estaba sentado a la puerta de la tienda en el calor del día.  (2)  Cuando alzó los ojos y miró, he aquí, tres hombres estaban parados frente a él; y al verlos corrió de la puerta de la tienda a recibirlos, y se postró en tierra, (3)  y dijo: Señor mío, si ahora he hallado gracia ante tus ojos, te ruego que no pases de largo junto a tu siervo. 
¿Quién se le apareció?  En el primer versículo dice claramente que fue el Señor, en hebreo: Yaweh.  Luego dice que vio a tres hombres.
HOSPITALIDAD
Abraham salió a recibir a los tres visitantes, aún antes de saber quiénes eran.  Como extranjero, él sabía lo que significaba ser recibido y atendido en medio de una larga travesía, especialmente en el desierto.  El hizo con otros lo que toda persona desearía que hicieran con él. Abraham tenía la virtud de la hospitalidad, algo que la Biblia promueve. (Hebreos 13:2) No os olvidéis de mostrar hospitalidad, porque por ella algunos, sin saberlo, hospedaron ángeles.
Efectivamente, Abraham hospedó a ángeles sin saberlo.  Él los recibió, los atendió y les dio de comer. (Gen. 18:4-8) “Que se traiga ahora un poco de agua y lavaos los pies, y reposad bajo Entonces Abraham fue de prisa a la tienda donde estaba Sara, y dijo: Apresúrate a preparar tres medidas de flor de harina, amásala y haz tortas de pan.  (7)  Corrió también Abraham a la vacada y tomó un becerro tierno y bueno, y se lo dio al criado, que se apresuró a prepararlo.  (8)  Tomó también cuajada y leche y el becerro que había preparado, y lo puso delante de ellos; y él se quedó de pie junto a ellos bajo el árbol mientras comían. 
En la antigüedad no era frecuente que la gente comiera carne.  Por lo general, lo hacían sólo para eventos especiales.  No sólo era un alimento caro, sino que debía comerse de inmediato porque no contaban con refrigeración.  Pero Abraham no escatimó y trató a los visitantes con mucha honra.  

ANUNCIO
Luego de comer, los visitantes anunciaron a Abraham la razón de su visita.  Pero antes preguntaron por Sara porque lo que ellos iban a decir, la incluía a ella.
Luego el Señor le explicó el propósito de la visita.
(Gen. 18:10) Y aquél dijo: Ciertamente volveré a ti por este tiempo el año próximo; y he aquí, Sara tu mujer tendrá un hijo. Y Sara estaba escuchando a la puerta de la tienda que estaba detrás de él. 
El Señor llegó a confirmarle el Pacto que había hecho con Abraham.  Volvió a confirmarle que el hijo de la promesa lo iba a tener con Sara, su mujer.
Abraham lo sabía, porque el Señor se lo había dicho unos días antes.  Pero también Sara lo debía saber. Tal vez él no le había dicho nada a su mujer.  Pero en esta ocasión Sara estaba escuchando. El Señor se había mostrado a Abraham como Dios Todopoderoso, pero también quería hacerlo saber a Sara.  Dios le “leyó la mente”, pues ella no había dicho nada en voz alta, pero el Señor quería hacerle saber a ella que no había nada demasiado difícil para Él. El cumplimiento de la promesa de Dios se haría evidente un año más tarde.  Para entonces, ella ya tendría a su hijo en sus brazos. Sara tuvo una reacción muy humana.  Se río ante lo que parecía imposible.  Luego negó haberse reído por miedo.
*Reflexión para niños: Abraham y Sara fueron diligentes y generosos con aquellos que les visitaron. Un día llegaron tres visitas al lugar donde estaban viviendo Abraham y Sara. Ellos les ofrecieron algo de comer y Abraham se sentó con ellos.
Lo que Abraham y Sara no sabían es que los tres eran enviados de Dios. Basados en esta experiencia de Abraham y su esposa Sara, los niños aprenderán sobre la importancia de recibir con amor y generosidad a aquellos que nos visitan.
              Dios quiere que compartamos inclusive cuando lo único que tenemos sea ¡un vaso de agua!


+Otro lugar cerca de Hebrón donde los ortodoxos visitan el sitio de Mambré:
El sitio “del roble de Mamré” (también llamado el roble de Sibta), está en Khirbet es-Sibte (o también como Ain Sibta). Y es un sitio venerado por algunos como el "roble de Abraham", se trata de un lugar moderno y distinto del sitio más antiguo de Mamre.
Debe su nombre a un árbol antiguo, que parece estar muerto pero tiene una ramita joven que crece junto a él, y se encuentra en los terrenos del moderno Monasterio Ortodoxo Ruso de la Santísima Trinidad.
Es un árbol antiguo que, en la tradición, se dice que marca el lugar donde Abraham entretuvo a los tres ángeles o donde Abraham instaló su tienda. Se estima que este roble tiene aproximadamente 5.000 años.
 Foto del roble tomada en 1912
El sitio está ubicado a dos kilómetros (1.2 millas) al suroeste de Mamre, cerca de Hebrón  y ahora dentro de la ciudad. Es también llamado El roble de Abraham, y se trata de un árbol antiguo (Quercus coccifera) que marca el lugar donde Abraham acogió a los tres ángeles o donde Abraham instaló su tienda.
El sitio del roble fue adquirido en 1868 para la Iglesia de Rusia, y el Monasterio de la Santísima Trinidad se fundó cerca. Desde entonces, el sitio ha sido una gran atracción para los fieles y peregrinos rusos antes de la revolución, y es el único santuario cristiano en funcionamiento en la región de Hebrón . 

Este sitio es distinto y está en una ubicación diferente del sitio considerado como Eloney Mamre (ver arriba) lugar que consta fue edificado después por Herodes el Grande, Y dan razón del mismo, JosefoConstantino el Grande, los primeros historiadores de la Iglesia y los peregrinos cristianos, todos hasta mediados del siglo XII, como Arculf y el abad Daniel. Ese sitio se encuentra en un lugar llamado en árabe Ramat al-Khalil (el nombre más antiguo usado por los arqueólogos) y actualmente Bir al-Haram ar-Rameh, situado a pocos kilómetros del sitio descrito en este artículo. 
Después de mediados del siglo XII, la ubicación tradicional de la Encina de Mamre migró a diferentes sitios, siendo el más destacado la ubicación actual fuera de la iglesia.
En el informe de la peregrinación de Arculfo en 1895, "el Roble o Terebinto de Abraham se ha demostrado en dos sitios diferentes. Arculfo y muchos otros (Jeronimo, Sozomen, Eucherius [posiblemente Eucherius de Lyon ], Benjamín de Tudela, el abad Daniel, .... etc.) parecen apuntar a la ruina de er Râmeh, cerca de la cual está Beit el Khulil, o la Casa de Abraham, con un hermoso manantial.


jueves, 9 de mayo de 2019

- Agar, Abraham, Ismael


No es casualidad que hayan sido mujeres migrantes quienes con sus experiencias, tejieron el entramado que reveló a la humanidad un gran plan de salvación.
A Agar por ejemplo, una certeza racional, social y política la expulsó al desierto de la incertidumbre. Caminó sola con su hijo Ismael (nacido de la relación que Abraham tuvo con ella, la esclava de su esposa Sara) por ese desierto… quien haya cruzado las candentes moles arenosas con el espíritu herido por el dolor de no pertenecer, sabe lo que esto significa.
Hasta ese momento el destino de esta mujer lo habían decidido otros sin tomarla en cuenta, fue puesta en una situación donde las posibilidades de encontrar la muerte eran muy altas. De pronto se vio allí peregrinando con su hijo, sin agua y sin pan, expuestos a cualquier cosa. Ella sabía que en esa travesía se podía perder la vida. Pero ¿resistiría ver apagarse la vida que ella había dado a luz? La vida de su hijo, un niño frágil que lloraba asustado, cansado, sediento y hambriento, a punto de morir.
En esa realidad de hostilidad y muerte, Agar tomó por primera vez en su vida una decisión: no iba a dejar que su hijo muriera sin cruzar las fronteras de la dubitación, del desierto de la incertidumbre. ¡Se resistió!
Fueron precisamente la incertidumbre, la aridez de la hostilidad, la soledad, la sed, el hambre y la desolación quienes le descubrieron el atajo escondido que la condujera al Dios con que tuviera un encuentro íntimo. Experiencia que culminó con una generosa promesa cumplida: “Haré tan numerosa tu descendencia, que no la podrás contar”. Le dijo el Señor a Agar. (Gn 16, 10).
Y efectivamente; la relación profunda entre Dios y una mujer migrante dio lugar a una numerosa descendencia. Una mujer “indocumentada” es el primer personaje bíblico en ver a Dios y atribuirle un nuevo nombre. Le llamó El-Roi-Dios: que significa “veo al que me ve” (Gn 16:13). A pesar de la vulnerabilidad de sus circunstancias por el contexto cultural y social que la había echado al desierto, no toleró el destino de muerte que los demás le habían impuesto a ella y a su hijo.
La experiencia con Dios le dio a esa mujer una determinación que la llevó a realizar acciones bien concretas para cuidar la vida de su hijo.
El-Roi-Dios-Amor encuentra caminos alternativos cuando la intolerancia intenta detener su flujo. Establece puntos de encuentro para la intimidad que rompen el tiempo, los muros, las fronteras, los espacios racionales, sociales y políticos. De allí que la gran capacidad de amar que tienen las mujeres que cruzan desiertos se agudice en las inhóspitas circunstancias de los días oscuros donde todo parece imposible. Fue en esas mismas circunstancias que Agar encontró agua en el desierto para su hijo y evitó que muriera, de la misma forma las mujeres inmigrantes desarrollan la habilidad de optimizar los recursos durante los duros días sin trabajo por las redadas, los arrestos y las deportaciones, para preservar la existencia, para continuar con la procreación. Siguen amando para que el amor siga retoñando y floreciendo contra corriente, siguen sembrando fe, confiando; siguen generando esperanza, sonriendo; saben cómo encontrar esos caminos alternativos, esos atajos o “shortcuts” escondidos que las llevan al amante encuentro con el Misterio de Dios para seguir engendrando y gestando vida, a pesar de todos los obstáculos que a “the huge evil mind“ se le puedan seguir ocurriendo…


viernes, 23 de noviembre de 2018

- ¿Por qué Sara estaba tan enojada con Agar y con Ismael?

El día en que Isaac es destetado, Abraham da un banquete de celebración en el que “Sara vio a [Ismael] el hijo de Agar, la egipcia, quien ella había llevado a Abraham, riendo. Entonces, ella le dijo a Abraham: '¡Echa a esta esclava con su hijo!' (Gen 21: 9-10). La reacción de Sarah ante la risa de Ismael parece totalmente desproporcionada. ¿Desde cuándo "reír" es un crimen punible con la expulsión? ¿Qué fue lo que hizo que Sara se molestara tanto con el comportamiento de Ismael?
Se ha derramado mucha tinta interpretativa tratando de determinar qué estaba haciendo Ismael cuando Sarah lo vio "riendo". Los rabinos ofrecen varios significados para "reirse", incluida la inmoralidad sexual, la idolatría e incluso el derramamiento de sangre. 
Incluso hoy, los traductores de la Biblia están tratando de dar sentido a este término; la mayoria de las biblias traducen como "risa" pero, en un intento de cuadrar el castigo de Ismael con su "crimen", los traductores proporcionan una nota especulativa: "Posiblemente riendo en burla". Sin embargo, hay palabras hebreas más apropiadas para "simulacro": 1 Reyes 18:27 o Gen 27:12, por lo que la "burla" puede no ser la mejor manera de entender el comportamiento de Ismael.
Cuando Sara da a luz a su hijo, ella lo llama "Isaac", diciendo: "Dios ha hecho risa para mí; todos los que oigan se reirán conmigo ”(Genesis 21: 6). Cuando se ve a Ismael "riendo" en el banquete, su acción recuerda el nombre "Isaac", que significa "se ríe". Estas palabras hebreas relacionadas apuntan a la idea de que Ismael no estaba meramente "riendo"; más bien, él estaba "emitiendo".  Es decir, se estaba comportando como si fuera Isaac, el legítimo heredero de la promesa de Dios. La idea de que Ismael estaba "tratando de ser como Isaac" da más sentido a las palabras de Sara a Abraham: "Echa a esta esclava con su hijo, porque el hijo de esta esclava no será heredero de mi hijo Isaac" (Genesis 21: 10).